Ortodoncia invisible en Lugo
Trabajamos con alineadores QuickSmile desde hace dos años. Son férulas transparentes que se cambian cada quince días y que se quitan para comer.
Los lleva Carmen Castillo, colegiada 27-000608, con máster de ortodoncia desde 1996.
Antes de seguir leyendo, lo importante: funcionan muy bien, pero exigen algo que los brackets no exigen. Veintidós horas al día y una visita cada quince días. Si eso te encaja, es un tratamiento cómodo. Si no, mejor brackets.
Cómo funcionan los alineadores
La opción más cómoda y estética para alinear los dientes.
Mediante tecnología de escaneo intraoral y diseño CAD-CAM se fabrica una serie de férulas transparentes y exactas, hechas para tu boca. Cada una mueve los dientes un poco, de forma gradual y sin que se note. Te la pones quince días, vienes, y se cambia por la siguiente.
Se llevan 22 horas al día y se retiran para comer y para la higiene. Sin brackets, sin alambres y sin nada pegado a los dientes.
Cambiar de férula no duele: el movimiento es progresivo, no hay apriete como cuando se ajustan unos brackets.
Las 22 horas no son negociables
Veintidós horas al día. No es una recomendación, es la condición para que esto funcione.
Y no hay manera de disimularlo. Cuando toca poner la siguiente férula y no entra, ya sabemos lo que ha pasado. En ese caso dejamos de seguir el tratamiento. A rajatabla.
Suena duro y lo es a propósito. No podemos responder de un resultado que depende de algo que haces, o no haces, en tu casa. En todos estos años solo hemos tenido que pasar a un paciente a brackets por esto, y precisamente porque la norma está clara desde el primer día.
Qué se ve y qué no se ve
El alineador no se ve. Lo que sí lleva la boca son unos pequeños relieves de composite pegados al diente, del mismo color que el esmalte, que son los que permiten mover cada pieza. En una conversación normal nadie los nota; si te acercas con lupa, sí.
Gomas hacen falta en unos tres de cada veinte casos.
Comer, beber y hablar con alineadores
Se quitan para comer, así que no hay alimentos prohibidos. Nada de la lista de los brackets: aquí puedes comer lo que quieras.
Para beber con la férula puesta, solo agua. El café, los zumos y el tabaco manchan tanto el plástico como el diente que hay debajo, y de ahí no se sale.
Hablar no se ve afectado. Casi ni se notan en boca y la gente se adapta el primer día.
Los refinamientos van incluidos
Cuando se termina la serie de férulas, a veces falta afinar algún movimiento. A eso se le llama refinamiento, y aquí va dentro del precio.
Hemos pasado de veinticuatro alineadores a cuarenta y ocho en un caso, y el paciente no pagó un euro más.
Si vives lejos, léelo antes de decidir
Con alineadores hay que venir cada quince días.
Nueve de cada diez pacientes de esta clínica vienen de fuera de Lugo capital.
Quién te va a atender
En la primera cita conoces al profesional que va a llevar tu caso, y es con quien vas a estar de principio a fin. Aquí no cambias de manos a mitad de tratamiento.
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Casos antes y después
Preguntas frecuentes sobre ortodoncia invisible
Lo valoramos en tu estudio personalizado. Te damos diagnóstico y presupuesto cerrado el mismo día en clínica.
Veintidós al día. Se quitan solo para comer. Si no se cumple, dejamos de seguir el tratamiento.
No. La adaptación es prácticamente inmediata y nadie nos ha comentado problemas con el habla.
No. Con la férula puesta, solo agua. El café, los zumos y el tabaco manchan el plástico y el diente.
Cada quince días, que es cuando se cambia de férula. Si vives lejos de Lugo, tenlo en cuenta antes de elegir este tratamiento.
No. El movimiento es gradual y no hay apriete como con los brackets.
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Lo valoramos en tu estudio personalizado. Te damos diagnóstico y presupuesto cerrado el mismo día en clínica.